Los regalos de esta cuarentena, y qué puede hacer el mindfulness por ti.

Actualizado: jun 22


Cura Gatica

El año 2014 era socio de una consultora que instalaba modelos de experiencia de clientes y venta, principalmente en instituciones financieras. Nos iba muy bien porque las agujas se movían, y harto, pero no era lo que quería hacer con mi vida.  Hasta entonces no me había dado cuenta porque estaba enceguecido con los buenos resultados que estábamos teniendo. Afortunadamente, empecé a tener muchos problemas con mi socio, simplemente no aguantaba más. Gracias a ese conflicto, me di cuenta de que estaba muy lejos de mis valores, y de la clase de contribución que quería hacer en el mundo. Eso me motivó a salir y buscar mi propio destino.


El 2012 había vuelto de vivir en Cataluña, donde había estado enseñando a profesores, en el Instituto de Ciencias Educativas de la Universidad de Barcelona, a descubrir sus propios recursos y diseñar proyectos de vida positivos y realistas. Un año después, inmerso en el trabajo que les contaba antes, yo estaba viviendo una vida totalmente desalineada con mi propio proyecto de vida. En Chile a eso le decimos ser cura Gatica: que predica, pero no practica. Como les decía, fue gracias a un conflicto interpersonal que me vi obligado a repensar mi vida. Ahí fue cuando creamos Mucho Más Mejor, un espacio de exploración de qué significa estar vivo, quién soy, por qué me pasa lo que me pasa. Y, especialmente, cómo hacer algo al respecto.


El que busca siempre encuentra

Había empezado a meditar a los 18 años, muy intensamente. Todos los días, por años. Cursos, retiros, prácticas de grupo, y mi propia práctica personal. Pero a los 32, 14 años después, me desilusioné de mi gurú, y sentí, muy a pesar mío, que el trabajo interno era un engaño, una ilusión, y el gurú, como un viejito pascuero para adultos: alguien en quien creer, y que cumple tus deseos. Dejé de meditar, me puse muy racional, y pasaron años áridos. Quise volver a mi centro y partí a Inglaterra a estudiar un Magíster en Psicología Positiva Aplicada, o el estudio científico del bienestar y la felicidad. Ahí tuve mi primer encuentro con el mindfulness. Pasé de largo. No estaba preparado para conectarme todavía.


Volví a Chile, con ganas de meditar. Pero no me resultaba. Hablé con mi maestro de Tai Chi, con monjes, con otros psicólogos. Finalmente un amigo, Bruno, me contó que venía a Chile Fernando de Torrijos, un veterano maestro de mindfulness a formar instructores. Dije que sí al tiro. Recuerdo un día, sentado en el curso, sentía que mi corazón iba a explotar. Me preocupé, porque tengo un hermano que tuvo un infarto a los 37 años. Justo había un médico en el grupo. Me miró, me tomó el pulso, me volvió a mirar y me dijo: estás contento.

¡Había vuelto a casa!


Volver a casa

Y aquí estoy, más de 60 charlas, retiros y talleres después, enfrentado una nueva crisis, tiempo que ha sido muy intenso, con dolor y placer. En este tiempo, el mindfulness ha sido un compañero inseparable e inigualable. Siento que he descubierto cosas de mi vida que no me gustaban, y que definitivamente quiero cambiar. Por ejemplo, trabajo demasiado, y no me doy espacios para recuperarme. Transito entre mis roles de consultor organizacional, profe de mindfulness y sus alrededores, gerente, terapeuta, jefe, coach, facilitador, papá, marido y dueño de casa. Pero tiempo para ser mí mismo, leer, componer canciones, cero. Sin embargo una noche, en un merecido desvelo, tomé la decisión de escuchar y atender mis necesidades, y no solamente las de mis hijas, señora, clientes, alumnes, pacientes, equipo, etc. Partí dedicando dos horas a mí mismo, un domingo. Esto es solo el principio, pero es un primer impulso que me pone en acción en la dirección que quiero.


Descubrí que tenía la idea de que mi empresa tenía que "crecer" y tener cada vez más personas en el equipo, para sentir que estaba avanzando con mi vida, que me estaba yendo bien. Que tenía que lograr un rol de mayor influencia en el ámbito de las ideas, de estar en los diarios, de publicar, y de ser citado en publicaciones, atendiendo a una expectativa imaginaria (o quizás real, voy a preguntar) de mis padres. Todo eso lo miro ahora con más cariño, y me siento feliz de ser quién soy, de hacer lo que hago, y de que mi organización esté en el nivel de maduración y tamaño en que está en este momento.

He descubierto otras cosas bellas también. Por ejemplo, que puedo vivir bien con menos, y no me interesa volver a una normalidad de más. Que me encanta trabajar desde la casa y estar más disponible para mi familia. Que puedo sostener dietas saludables por harto tiempo, incluso no comer por varios días, y que no hecho de menos la “chanchada”. Que el espacio de meditación de cada mañana por Instagram Live, que decidí ofrecer a quien quisiera sumarse, es fundamental para mi bienestar, y que no solo me ayuda a amigarme con lo que está pasando, sino que puedo entrar con una facilidad insólita en estados de profunda calma, muchas veces incluso con experiencias espirituales muy profundas.

¿Y tú?

¿Qué has descubierto de ti en este encierro? ¿Qué fortalezas o recursos te han ayudado a salir de momentos oscuros? ¿Qué cambios quieres hacer en tu vida? ¿Qué vas a hacer para implementarlos?

Puedes responderte estas preguntas mentalmente, o las puedes escribir. Escribir hace que el ejercicio sea más potente, que se grabe en tu mente y en tu cuerpo. Si quieres compartir anónimamente tus respuestas, para que todos podamos aprender de ellas, te invito a que las respondas en el siguiente cuestionario. Vamos a hablar de ellos en un próximo post.


Más invitaciones

Puedes también sumarte a cualquiera de los cursos que parten la primera semana de julio. Son espacios de exploración y aprendizaje de lo que nos mueve y lo que nos frena, de lo que nos hunde y de lo que nos eleva, para transformar en nuevos hábitos los anhelos de esta cuarentena.


Más información de la próxima charla y curso de mindfulness para la reducción de estrés, ansiedad y el aumento del bienestar y la conexión aquí.



Más información de la próxima charla y del curso de mindfulness y autocompasión, o la manera de cambiar la manera en que nos relacionamos con nuestro dolor, la autoexigencia, la crítica interna y lo que necesitamos, aquí.



Acerca de mí

Estudié filosofía y luego psicología en la UC. Hice un Máster en Ciencias en Psicología Positiva Aplicada (conocida también como la ciencia de la felicidad), en la University of East London, Inglaterrra. Soy consultor, formador y coach. He facilitado procesos de aprendizaje y cambio con personas y organizaciones en Chile, EEUU, Inglaterra y España. 

Hoy, además de ofrecer charlas y talleres abiertos de mindfulness y felicidad, dirijo Japiworks (www.japiworks.com), empresa que promueve, mide y gestiona felicidad laboral.


Soy papá de dos, marido de una. Medito desde los 18 y estoy pronto a cumplir 46 (auch).


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